Una luz para quienes vuelven.
En México celebramos un ritual unico: la casa se llena de flores, el aire huele a copal y a pan, y encendemos una luz para guiar a quienes vuelven a visitarnos. Este año quisimos sumar algo a ese altar.
Nardo Cempasúchil, una vela creada en colaboración con la artista ceramista Adriana Palomar, de Estudio Prieta. Barro trabajado a mano y el aroma como forma de memoria.
Barro, flor y fuego: un objeto para el altar, y para después.
Hecha a mano, ninguna igual.
Adriana Palomar trabaja la cerámica, el bronce y la pintura desde una idea sencilla: el arte como una forma de crear, sentir y compartir. Para esta colaboración modeló cada recipiente a mano en su taller, con bordes irregulares y un barro moteado que deja ver el gesto de quien lo hizo.
Por eso no hay dos piezas iguales. Y cuando la cera se haya consumido, la cerámica se queda contigo.
Las notas
notas verdes
canela
miel
nardo
cempasúchil
clavo
vainilla
almizcles blancos
Para encender la memoria.
El cempasúchil marca el camino; el nardo lo perfuma. Una vela pensada para acompañar estos días de flores, luz y recuerdo, y para quedarse en casa mucho después de noviembre.
Nardo Cempasúchil es una edición limitada y ya está disponible en nuestras tiendas hasta agotar existencias.